¿De qué va?
Va de los beneficios que vas a tener si apadrinas un árbol o una parcela de arroz.
Te cuento
Hace un par de años, intentando sobrevivir a una noche sin dormir, tratando de adormecer a mi hija recién nacida.
Y terminamos viendo unos dibujos.
Eran una familia de ratones, que vivían en un pueblo.
Un pueblo por el que pasaba un río.
Pero para poder llegar al río desde el pueblo.
Tenían dos caminos.
Un camino largo, complicado y tedioso.
Y otro corto, rápido, más seguro y sencillo.
A lo que voy
Al final del camino, los dos caminos llegaban al río, pero desde siempre, la familia de ratoncitos siempre iba por el camino largo, complicado y tedioso.
Y ¿por qué? Te estarás preguntando
¿Eran idiotas?
¿Por qué se complican la vida los ratones?
Bueno, esa pregunta, nos la podríamos preguntar todos alguna vez.
La cuestión es que iban por el camino largo porque pensaban que así tendrían mayor recompensa, y porque la mayoría de los animales que vivían en el pueblo siempre iban por el camino largo.
Era lo que hacía todo el mundo y, por lo tanto, era lo que había que hacer.
Lo que se suponía que era lo mejor para poder llegar al río.
Y eso que como sabemos, había otro camino mucho más corto y sencillo.
Pero llegó un día, que la mamá ratoncita les dice a todos que ya está bien de perder el tiempo y hacer el imbécil. Que ese día iban a ir por el camino corto.
Cuando ya se encontraban a pocos metros del río, junto al camino, a la sombra de un imponente y majestuoso naranjo, había un ratoncito pequeño, viejo y muy sabio que les dice:
“Habéis tardado muchísimos años, pero por fin habéis elegido el camino corto.
A partir de ahora, vais a ver como siempre iréis por el camino más sencillo.
Casi nadie elige el camino sencillo porque la sencillez es lo más complicado”.
Caray con el viejo ratoncito, este también debería montar algún negocio online.
Al final,
Llegaron al río y vieron que ese camino los había llevado al mismo sitio, en menos tiempo y rodeados de mucha comida por los alrededores y mucho más seguro.
¿Y qué es lo que pasa?
Pues que para la mayoría de personas, están acostumbradas a coger el camino largo.
Es decir, terminan de trabajar, cansados sin ganas y se van a los supermercados, a las grandes superficies y creyendo que van a comer sano.
Compran alimentos que no saben de donde proceden y tampoco los fertilizantes y productos químicos con los que han sido tratados.
Pero la gente inteligente tiene que saber que está el camino corto directo y sencillo.